Reflexionar para mejorar y optimizar nuestro aprendizaje día a día es algo que me atrae especialmente.Esta filosofía, promovida por las instituciones europeas en los últimos años, ha hecho que hasta nosotros hayan llegado términos como el Portfolio Europeo de las Lenguas, reflexión,… aunque éstas no son las únicas herramientas que existen. Tampoco el aprendizaje de lenguas es el único campo al que se puede aplicar la reflexión, ni mucho menos. Sin embargo, sí es el que a mí me apasiona y al que me dedico.
Desde hace años intento llevar al aula no tanto instrumentos concretos, sino la filosofía de la autonomía. Sin embargo, no pocas veces me he repetido que para transmitirla hay que vivirla y para eso qué mejor que experimentarla.
Comenzar este curso sobre la aplicación de las TIC en el aula de ELE es, en cierto modo, embarcarme en un nuevo viaje que no me puede dejar indiferente. Son demasiados cambios, demasiadas impresiones, y sería una pena no anotarlas para ir viendo lo que me funciona y lo que no, lo que me resulta provechoso y me interesa, y lo que decido descartar en un momento concreto porque no se adecua a mis necesidades.
Ése es, por lo tanto, el propósito de este blog, dirigido a la comunidad ELE pero también a mí misma en un intento por retroalimentarnos y avanzar cooperativamente en el proceso del enseñanza/aprendizaje de ELE y las TIC.