El viernes pasado empezó oficialmente (mejor dicho, emocionalmente) el nuevo semestre. Estaba hecha un flan y tenía la sensación de no tener atado bien el curso. Y es que la preparación tuvo que se precipitada por motivos de tiempo. Salió bien pero encontramos los estudiantes y yo bastantes fallitos en la transparencia del programa que eran el síntoma evidente de las prisas.

Lo que más me preocupaba era la dinámica en grupo más grande esta vez. Y salió bien aunque en pleno intervinieron en varias ocasiones los mismos, así es que tengo que montármelo para que participen todos.

Y también me preocupaba el montar todo la cuestión teórica introductoria con eficacia y rapidez: la evolución de los métodos, el concepto de método por oposición a enfoque, el método que no es igual a “Methode” en el sentido de técnicas de clase, el Rahmenlehrplan, la competencia comunicativa. Hicimos una mezcla de grupos y pleno y creo que las cosas quedaron claras. Ahora tengo que preparar moodle. Ah, y es que se me olvidó decir: el formato del curso tiene que ser nuevo porque por primera vez tengo varias personas que en paralelo están haciendo las prácticas. Y hay que apoyarles con referencias a la praxis desde el principio.

Y me he dado cuenta de una cosa gorda: ¿dónde aprenden a formular objetivos? ¿Y a redactar instrucciones? Tengo que meterlo en algún sitio. Creo que me he fiado demasiado de los cursos de pedagogía, pero tengo que asumirlo yo.